Ahora que entiendo un poquito más de repostería, este tipo de bizcocho se llama "bizcocho genovés" (y yo que pensaba que era receta de la familia...) pero de la manera que nosotras calculamos los ingredientes, todavía no lo he visto en ningún sitio. Como siempre queda perfecto, pues es la manera que os contaré.
Ingredientes:
- huevos
- azúcar
- harina
- levadura
- esencia de vainilla o azúcar vainillado o vainilla en pasta (lo que tengáis)
La cantidad de los irá en función de los huevos que utilicemos. Para un bizcocho normalito, unos 4 o 5 huevos son suficientes. Se pueden poner más o menos.
Se pesan los huevos enteros (con la cáscara) y lo que pesen pondremos de azúcar (yo siempre le quito unos 100g, para que no quede tan dulce). La mitad del peso de los huevos pondremos de harina.
Parece un poco lío pero ya no hay más, misma de azúcar, mitad de harina.
Procedimiento:
- Ponemos a precalentar el horno arriba y abajo a 180ºC.
- Separamos las claras de las yemas. Estas últimas las semimontamos con el azúcar hasta que blanquee (quedará una mezcla espumosa y habrá doblado el tamaño). Reservamos.
- Montamos las claras a punto de nieve y las integramos en las yemas con el azúcar, con movimiento envolventes.
- Añadimos ahora el aroma o el azúcar vainillado.
- Tamizamos la harina con la levadura (la pasamos por un colador) y poco a poco la vamos integrando a la mezcla con una espátula y movimientos envolventes para que no pierda el aire y se baje.
- La masa del bizcocho la echaremos en un molde engrasado y lo hornearemos con la opción abajo solamente, que pondremos justo al meterlo. Durante 30 - 40 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo, este salga limpio.
- Dejar reposar unos 5 minutos en el horno con la puerta entreabierta. Desmoldarlo y dejarlo enfriar sobre una rejilla.
- Espolvorear con azúcar glas.
Consejos:
- Monta las yemas hasta que doblen o tripliquen su tamaño.
- Al montar las claras que queden bien duras. Unas varillas eléctricas te facilitarán mucho la tarea.
- Siempre integra los ingredientes con movimientos envolventes. Saldrá un bizcocho bien esponjoso.
- Utiliza un buen aroma o vainilla en pasta. El resultado final será diferente.
- Tamiza la harina siempre. Se airea y queda más fina. Quedará un bizcocho más ligero.
- No abras el horno. Vigila el bizcocho desde fuera y sólo al final comprueba que está hecho.
Con todo esto espero que os salga un buen bizcocho. Espolvoreado con el azúcar glas queda delicioso para un desayuno o una merienda. También se puede utilizar como base de pasteles rellenándolos con un almíbar y con mermelada o ganache de chocolate o lo que queráis.

Aquí os enseño la mona que hice hace un par de años utilizando este bizcocho. Lo rellené de mermelada de fresa y con fresas naturales laminadas. Cubierto de ganache de chocolate. Estaba delicioso!!
Y entonces, os animáis a prepararlo?
Pues ánimo y...
A cocinar!!



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