Vamos a preparar unos rollos de canela que si sois amantes de la canela os encantará. Están para morirse de buenos y si los hacéis una vez, volveréis a hacerlos seguro.
Sí que es cierto que es una receta un poco laboriosa, pues necesita un amasado, horas de reposo... pero el resultado merece la pena.
La receta la encontré en un blog americano y es la que hasta el momento más me ha gustado combinada con otras recetas de rollos que he encontrado. Os pongo al final el vídeo de la receta, que aunque está en inglés y he hecho algunas variaciones, visualmente podréis entender mejor la receta.
Además he pasado los ingredientes a nuestras medidas para tener todavía menos complicación. En América y muchos otros sitios utilizan las tazas como medidas y aquí uno se pierde.
En cuanto a las cucharadas y cucharaditas si os recomiendo que os hagáis con un juego de cucharas medidoras ya que son más precisas y no equivalen a las cucharas caseras.
Coged lápiz y papel que empezamos, no os asustéis por todos los ingredientes que vais a leer, de verdad que merece la pena hacerlos.
Ingredientes:
- Para la masa:
- 1 paquete de levadura seca (levadura de panadero seca, la encontráis en el super. No se puede utilizar levadura tipo Royal, vamos ni lo intentéis porque no os saldrá la receta)
- 175ml de leche
- 50g de azúcar
- 60ml de agua tibia
- 1/4 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 huevo
- 1 cucharadita de sal
- 60g de mantequilla sin sal derretida
- 500g de harina
- Para el relleno:
- 75g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente o punto pomada
- 75g de azúcar moreno
- 25g de azúcar blanco
- 4 cucharaditas de canela molida
- Para pintar los rollos:
- 20g de mantequilla sin sal muy blandita
- 1 cucharada de leche
- 1 cucharada de azúcar moreno
- canela molida al gusto opcional
- Para el glaseado:
- 200g de azúcar glasé
- 3-4 cucharadas de leche caliente (o hasta encontrar la consistencia adecuada)
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
Empezamos la receta:
1. La masa.
- Poner en un bol pequeño el agua tibia y espolvorear por encima 1 cucharada de azúcar (del que tenemos preparado para la receta) y la levadura seca. Sin mezclar ni nada, dejar reposar unos cinco minutos.
- Si tenéis amasadora os facilitará mucho la faena, sino lo podéis hacer a mano. Que no cunda el pánico, amasáis y amasáis y os quedará igual. En el bol de la amasadora o en un bol grande ponéis la leche, la mantequilla derretida, un huevo, el extracto de vainilla y el azúcar. Lo mezclamos bien unos minutos.
- Incorporar la mezcla de agua, levadura y azúcar. Mezclar.
- Mezclar la sal con la harina. Agregar la mitad de la harina al resto de ingredientes. Una vez integrada incorporar el resto de harina y amasar unos 5-7 minutos hasta obtener una masa suave. Si lo hacéis a mano, amasar unos 12-14 minutos.
- Engrasar un recipiente con aceite.
- Formar una bola con la masa, introducirla en el bol engrasado y engrasar toda la bola de masa. Dejar reposar unas 2 horas o hasta que doble su tamaño.
- Enharinar la superficie de trabajo donde estiraremos la masa formando un rectángulo de unos 35x60cm.
2. Preparamos el relleno:
- Mezclar en un bol el azúcar moreno, el azúcar blanco y la canela.
- Extender sobre la masa la mantequilla a punto de pomada sobre toda la superficie y espolvorear la mezcla de azúcar y canela cubriendo toda la masa.
- Enrollamos la masa por la parte más larga formando un rulo. Lo cortamos formando rollo de la misma medida.
- En un molde engrasado con mantequilla ir colocando los rollos más o menos separados ya que volverán a crecer.
- Tapar con film y dejar reposar 1 hora y media.
3. Pintar los rollos para hornear:
- Mezclamos la mantequilla bien blandita con la leche, el azúcar y la canela al gusto en un cuenco y con un pincel pintaremos suavemente los rollos una vez han reposado.
- Con el horno precalentado a 180ºC, hornear los rollo unos 20-30 minutos hasta que estén dorados.
4. El glaseado:
- Mezclar con unas varillas manuales, el azúcar glasé, el extracto de vainilla y la leche.
- Añadir más o menos leche hasta conseguir una textura un poco densa.
- Echar por encima de los rollo todavía tibios.
Servir y a disfrutar.
Qué os ha parecido? Fácil no? Ya veréis que no es complicado y os encantará.
Pues venga...
A cocinar!!
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